MÚSICA BUENA PARA LA MENTE Y EL CORAZÓN

   Una tarde de lluvia, una fiesta, un viaje en coche: son muchas las ocasiones en las que se puede dedicar un poco de tiempo a escuchar música o cantar con nuestros hijos, incluso cuando están en la barriga. Porque la música es un regalo que alimenta la mente y calienta el corazón desde el inicio de la vida.
   Se puede empezar muy pronto a escuchar música, incluso antes de nacer. A partir de los 5-6 mese de embarazo, el bebé empieza a desarrollar la función auditiva. Nada más nacer el bebé reconoce las canciones que la mamá cantaba o escuchaba repetidamente durante el embarazo. Dentro de la barriga, el niño escucha, sobre todo, el latido del corazón y la respiración de su mamá.
   Todos los sonidos llegan atenuados a la caja de resonancia, que es la barriga, donde el estimulo sonoro no solo se percibe a través del oído, sino también como vibraciones que llegan a través del liquido amniótico.
   Los estudios realizados coinciden en destacar que los estímulos musicales constituyen una especie de nutrición para el cerebro, y que la sensibilidad que se desarrolla en el niño para la música puede tener efectos positivos en términos de concentración, atención y memoria.
   Hoy en día estos beneficios se utilizan como terapia para tratar dificultades de varios tipos, relacionadas con los aspectos motor y comunicativo.
   Las terapias musicales están pensadas, principalmente, para la familia: la música ayuda a responder mejor a las necesidades de los niños.
   Se debe dejar al niño libertad para improvisar: cuando se haga mayor, el pequeño empezara a producir sus propios sonidos.
   Jugando cantando: con los más pequeñitos, es preciso repetir la misma canción muchas veces, en cambio con los más mayorcitos, hay que ampliar el repertorio de canciones.

 

 
INICIO
CONOCENOS
NUESTRAS ACTIVIDADES
otras actividades
compositoresysumusica
CONTACTA CON NOSOTROS